Los factores humanos en aviación son uno de los campos más relevantes —y más malentendidos— de la seguridad operacional. Durante décadas, la industria aeronáutica intentó explicar los accidentes apuntando al "error humano" como causa última. Hoy sabemos que esa explicación es incompleta y, en muchos casos, contraproducente.

La definición de referencia proviene del documento OACI 9683 AN/950 Manual de instrucción sobre factores humanos: los factores humanos se refieren a las personas en sus situaciones de vida y de trabajo; a su relación con las máquinas, con los procedimientos y con los ambientes que los rodean; y también a sus relaciones con los demás.

70–80%
de accidentes de aviación con causas en factores humanos (OACI)
1960s
década en que la aviación comenzó a estudiar sistemáticamente los factores humanos
1990
año del modelo del queso suizo de James Reason, referencia mundial

¿Por qué son importantes los factores humanos en aviación?

El estudio de los factores humanos en la aviación comenzó a ganar relevancia a partir de la década de 1960, impulsado por una serie de accidentes trágicos que no podían explicarse únicamente con fallas técnicas. Desde entonces, el sistema comprendió algo fundamental: el elemento humano es flexible y adaptable, pero también vulnerable. Esa condición se repite tanto en el comportamiento individual como en el desempeño operacional.

Décadas más tarde se observó algo aún más importante: la vulnerabilidad más compleja no está en los individuos, sino en los sistemas de los que forman parte. Un operador no comete errores en el vacío; los comete en un contexto organizacional, con procedimientos, herramientas, presiones y cultura que lo rodean.

"El desempeño humano puede verse afectado positiva o negativamente por la interacción con otras personas y con todos los elementos del sistema sociotécnico. Aprendemos y nos comportamos dentro de las construcciones de la cultura en la que nos criamos y en la que vivimos." — OACI, Documento 10151, Performances Humanas (2021)

Del error humano a las performances humanas

Durante años, la industria aeronáutica utilizó el término "error humano" como categoría causal en los informes de accidentes. El problema de esa categoría es que cierra la investigación en lugar de abrirla: una vez que se identifica un "error", se tiende a buscar al responsable individual y a emitir una recomendación de capacitación. El contexto que hizo posible ese error queda sin analizar.

En 2021, la OACI comenzó a referirse al concepto más amplio de performances humanas, incorporando explícitamente la injerencia de los aspectos organizacionales y culturales en el comportamiento y el rendimiento operacional de las personas. Este cambio conceptual no es menor: reconoce que el desempeño humano no puede analizarse de manera aislada del sistema que lo contiene.

El modelo del queso suizo: James Reason y las condiciones latentes

El modelo más influyente para entender los factores humanos en aviación es el modelo epidemiológico de James Reason (1990), popularmente conocido como el modelo del queso suizo. Este modelo propone que los accidentes no ocurren por un único error, sino por la alineación de múltiples fallas en distintas capas del sistema.

Cada capa de defensa del sistema (procedimientos, tecnología, supervisión, cultura organizacional) tiene agujeros — fallas activas y condiciones latentes. Una falla activa es el error visible en el momento del accidente. Una condición latente es la falla oculta en el sistema que lleva tiempo acumulándose: un procedimiento mal diseñado, una cultura que no reporta incidentes, una presión operacional que se normaliza.

Clave para entender los factores humanos: la mayoría de los errores humanos en aviación no son la causa del accidente, sino el síntoma de condiciones latentes que el sistema organizacional generó y toleró durante meses o años antes del evento.

El sistema HFACS: clasificando las performances humanas

El Sistema de Clasificación de las Performances Humanas (HFACS, por sus siglas en inglés) fue desarrollado por los doctores Scott Shappell y Doug Wiegmann, basándose en el modelo de Reason. Agrupa las evidencias y el análisis en cuatro bloques que describen e interrelacionan los niveles en los que se presentaron las fallas:

  • Actos inseguros de los operadores de primera línea — errores y violaciones cometidos por quienes operan directamente el sistema.
  • Condiciones previas o preexistentes a los actos inseguros — fatiga, falta de comunicación, presiones del entorno.
  • Deficiencias en la supervisión — fallas en la contención y el monitoreo de la situación operacional.
  • Influencia organizacional — políticas, cultura, recursos y decisiones de gestión que generan las condiciones para el error.

Este modelo fue adoptado como método recomendado por la FAA de los Estados Unidos y posteriormente por fabricantes como Airbus y operadores de plantas termoeléctricas, petroquímicas y gasíferas, entre otros. Su fortaleza radica en que obliga a analizar cada evento en todos los niveles del sistema, no solo en los actos del operador de primera línea.

CRM: la respuesta organizacional a los factores humanos

La respuesta más conocida de la industria aeronáutica a los factores humanos es el CRM (Crew Resource Management o Gestión de Recursos de Tripulación). El CRM es un conjunto de técnicas de entrenamiento orientadas a mejorar la comunicación, la toma de decisiones y el trabajo en equipo en operaciones de alto riesgo.

Su implementación generalizada en la aviación comercial es una de las razones por las que la aviación es hoy la forma de transporte más segura del mundo. Y su traspolación a otros campos —medicina, industria nuclear, manejo de emergencias— es una de las líneas de trabajo más productivas en seguridad sistémica contemporánea.

Factores humanos en la salud: el puente entre industrias

La transferencia de los aprendizajes de los factores humanos en aviación hacia las ciencias de la salud es uno de los desarrollos más prometedores de las últimas décadas. En 1960, los médicos Safren y Chapanis ya publicaban uno de los primeros trabajos sobre factores humanos y ergonomía en contextos hospitalarios, identificando 178 casos de errores en la administración de medicamentos con siete factores críticos recurrentes.

Hoy, los sistemas de salud en todo el mundo están adoptando formalmente herramientas desarrolladas en la aviación: protocolos de briefing, sistemas de reporte de incidentes, análisis de causas raíz con perspectiva sistémica y programas de cultura justa. La OMS estima que ocurren 134 millones de eventos adversos evitables en hospitales de países en desarrollo cada año — una cifra que demanda urgentemente este tipo de intervenciones.

Preguntas frecuentes

Los factores humanos en aviación se refieren a las personas en sus situaciones de vida y de trabajo; a su relación con las máquinas, con los procedimientos y con los ambientes que los rodean; y también a sus relaciones con los demás (OACI Doc. 9683). Estudian cómo las capacidades y limitaciones humanas influyen en el desempeño y la seguridad operacional.
Aproximadamente el 70-80% de los accidentes de aviación tienen causas relacionadas con factores humanos, según estudios de la OACI. Sin embargo, esto no significa que los pilotos sean los culpables: la mayoría de los errores humanos son el resultado de condiciones latentes generadas por el sistema organizacional.
El modelo del queso suizo (Reason, 1990) explica los accidentes como el resultado de múltiples defensas del sistema que fallan simultáneamente. Cada capa de defensa tiene agujeros (fallas activas y condiciones latentes). Un accidente ocurre cuando los agujeros de todas las capas se alinean.
El CRM (Crew Resource Management) es un conjunto de técnicas de entrenamiento para mejorar la comunicación, la toma de decisiones y el trabajo en equipo en cabina. Es una de las intervenciones de seguridad más efectivas de la historia de la aviación y hoy se aplica también en medicina y otras industrias de alto riesgo.
El error humano describe lo que ocurrió. Los factores humanos explican por qué ocurrió: qué condiciones del sistema hicieron posible ese error. Gestionar factores humanos implica rediseñar el sistema para que sea más robusto frente a las limitaciones humanas inevitables.
Augusto De Santis

Investigador de accidentes de aviación y analista de seguridad operacional. Formado en la Fuerza Aérea Argentina y en la Escuela de Ingeniería Viterbi de la Universidad de Southern California (USC). Autor de Deficiencias de seguridad en el transporte aéreo (2023) y Más allá del riesgo (2025). Director del Programa de Gestión de Riesgos en Salud de la Universidad ISalud.

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